POR QUÉ NOSOTROS...
Porque el matrimonio también necesita ser acompañado
Amarse es una decisión que se renueva cada día
La vida trae trabajo, hijos, responsabilidades, alegrías, pérdidas, cambios, cansancio y nuevas preguntas. En medio de todo ello, muchas veces resulta difícil reservar tiempo para cuidar la relación y crecer juntos en la fe.
ENS ofrece un camino.
No una fórmula para matrimonios perfectos, sino una pedagogía para matrimonios reales que desean seguir creciendo.
Porque no caminamos solos
En un equipo encontramos otros matrimonios con quienes podemos compartir nuestra vida desde la confianza, la fraternidad y la fe.
Aprendemos unos de otros. Rezamos unos por otros. Nos acompañamos.
Porque aprendemos a encontrarnos nuevamente
La pedagogía de ENS nos invita a crear espacios concretos para escuchar a Dios, escucharnos personalmente y escucharnos como esposos.
La escucha de la Palabra, la oración personal, la oración conyugal, el deber de sentarse, la regla de vida y el retiro nos ayudan a transformar buenas intenciones en un verdadero camino de crecimiento.
Porque nuestra fe entra en la vida cotidiana
No buscamos una espiritualidad alejada de nuestra realidad.
Buscamos descubrir a Dios en nuestro matrimonio, nuestra familia, nuestro trabajo, nuestras decisiones y nuestros desafíos.
La espiritualidad conyugal consiste precisamente en buscar juntos la voluntad de Dios y encarnarla en la vida concreta del matrimonio.
Porque lo que recibimos se convierte en misión
El camino no termina en nosotros.
Queremos que nuestros matrimonios y familias puedan convertirse en signos de esperanza para otros.
La misión de ENS es ayudar a las parejas a vivir plenamente el Sacramento del Matrimonio y anunciar los valores del matrimonio cristiano mediante la palabra y, especialmente, mediante el testimonio de vida.
